Situado
detrás mismo de la Basílica, en el exterior, las estaciones
están dispuestas lateralmente de tres en tres, excepto la primera
y la última que ocupan un lugar central. Un altar y un gran
Crucifijo se elevan en la parte más alta de la colina dominando
el conjunto. Los peregrinos pueden individualmente recorrerlo acompañando
al Señor por el Camino de la Cruz, con textos de la Santa.