Mi familia ha
podido constatar mi gratitud y amor hacia la pequeña amiga
de Teresita, Sor María de la Trinidad, y fue precisamente esta,
la oportunidad ideal para realizar una nueva visita al Cementerio
de Lisieux, ahí estaba ella, la traviesa del trompo, que jugaba
tras la cama de Teresita enferma, quejándose de sentirse sola
y queriendo jugar con su trompo… Ahí está la traviesa,
intentando llenar la pequeña concha con sus lágrimas,
para obedecer a su maestra de novicias… que increíbles
historias nos han podido transmitir los tiempos sobre la relación
de estas almas hermanas.
Y
ahí estaba con mi familia nuevamente, llevándole unas
flores y comentando gratitud por lo que representa…

Ahí
estaba yo, nuevamente, hincado, tocando su nombre… diciéndole
con la voz del corazón… Muchas Gracias por querer tanto
a nuestra Teresita, y haberle hecho su vida un poco más alegre
con tus travesuras….

Continúa..
en París en la Fiesta de Teresita, en Nuestra Señora
de las Victorias.