
SEXTO
DÍA, NOVENA A SANTA TERESITA DEL NIÑO
JESÚS
Acto
de ofrecimiento
Oh
Dios mío, Trinidad beatísima, deseo
amaros y hacer que os amen, y trabajar en la glorificación
de la Santa Iglesia, salvando las almas que viven
en el mundo y libertando a las que padecen en el Purgatorio.
Deseo cumplir en absoluto vuestra voluntad y conseguir
el grado de gloria que me habéis preparado
en vuestro reino. En una palabra, deseo Santificarme,
pero, como conozco mi debilidad, os pido, Dios mío,
que seáis Vos mismo mi santidad.
Y,
puesto que vuestro amor ha llegado al extremo de darme
a vuestro único Hijo, para que sea mi Salvador
y Redentor, y los infinitos tesoros de sus méritos
me pertenecen, me complazco en ofrecéroslos
y os suplico que no me miréis sino .en la Faz
de Jesús y en su Corazón abrasado de
amor. Amén.
Lectura (Tomada de la Vida o de los escritos de la
Santa).
"Ser
tu esposa, Jesús mío, ser carmelita
y, por mi unión contigo, la madre de las almas,
todo esto debería bastarme, Sin embargo, siento
en mí otras vocaciones:
siento vocación de guerrero, de sacerdote,
de apóstol, de doctor, de mártir..."
"¡La
vocación de sacerdote! ¡Oh, Dios mío,
con qué amor, oh Jesús, te llevaría
en mis manos, cuando a mi voz descendieras a ellas
desde el cielo! ¡ Con qué amor te daría
a las almas! Pero, aun deseando ser sacerdote, admiro,
y envidio la humildad de San Francisco de Asís,
que rehusaba la sublime dignidad del sacerdocio, ¿Cómo,
pues, juntar estos contrastes?"
"Quisiera
iluminar las almas como los profetas y los doctores.
Quisiera recorrer la tierra predicando tu Nombre,
y plantando, Amado mío, en tierra infiel tu
gloriosa cruz. Mas no me bastaría una sola
misión, pues desearía poder anunciar
a un tiempo tu Evangelio en todas las partes del mundo,
hasta en las más lejanas islas, Quisiera ser
misionera, no sólo durante algunos años,
sino haberlo sido desde la creación del mundo
y continuar siéndolo hasta la consumación
de los siglos"
"Mas
¡ay! sobre todo quisiera el martirio. ¡El
martirio! Este ha sido el sueño de mi juventud,
sueño que ha crecido conmigo en la celdita
del Carmen. Pero ésta es otra de mis locuras;
pues no deseo un solo género de suplicio: para
satisfacer mis anhelos necesitaría padecerlos
todos..."
ORACION
PARA EL DIA SEXTO
jQuisiera
ser misionera ahora, y siempre y en todas las Misiones!
¡Qué grandeza especial, qué interés
para la gloria divina verías en las Misiones,
que así te movías a escribir estas palabras!
Compadécete de nuestro escaso espíritu
apostólico y alcánzanos una gran predilección
por esta empresa tan ansiada del Corazón de
Jesús, que nos llene de santos deseos y de
valientes resoluciones.
Amén.
(Pídase
la gracia que se desea alcanzar)
Invocaciones
a Santa Teresita
-
¡Oh
Santa Teresita! Por aquella bondad tan grande
que te hizo prometer pasar tu cielo haciendo bien
en la tierra.
Derrama
sobre mi alma la lluvia de rosas de tu protección
y alcánzame la gracia que te pido.
Padrenuestro,
Avemaría y Gloria.
-
¡Oh
Santa Teresita! Por aquel celo de la gloria de
Jesús y de la salvación de las almas,
que te mereció ser declarada por la Iglesia
Patrona de todas las Misiones.
Derrama
sobre mi alma la lluvia de rosas de tu protección
y alcánzame la gracia que te pido.
Padrenuestro,
Avemaría y Gloria.
-
¡Oh
Santa Teresita! Por el amor seráfico que
te llevó a morir diciendo: "¡Dios
mío, te amo!", en un éxtasis
de amor.
Derrama
sobre mi alma la lluvia de rosas de tu protección
y alcánzame la gracia que te pido.
Padrenuestro,
Avemaría y Gloria.
Oración
final para todos los días
Esta
oración es la que pidió hiciese por ella
uno de los misioneros de infieles, a quienes escribía,
el 24 de Febrero de 1896.
¡Oh
Padre misericordioso! En nombre de tu dulce Jesús,
de la Virgen Santísima y de los Santos [especialmente
de Santa Teresita del Niño Jesús], te
pido inflames mi pobre corazón de tu espíritu
de amor y me concedas la gracia de hacerte amar mucho.
Amén.
Tomado
de: Devocionario Misional por el P. Ramón Gaviña
S. J

|
|