SÉPTIMO DÍA, NOVENA A SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS

Acto de ofrecimiento

Oh Dios mío, Trinidad beatísima, deseo amaros y hacer que os amen, y trabajar en la glorificación de la Santa Iglesia, salvando las almas que viven en el mundo y libertando a las que padecen en el Purgatorio. Deseo cumplir en absoluto vuestra voluntad y conseguir el grado de gloria que me habéis preparado en vuestro reino. En una palabra, deseo Santificarme, pero, como conozco mi debilidad, os pido, Dios mío, que seáis Vos mismo mi santidad.

Y, puesto que vuestro amor ha llegado al extremo de darme a vuestro único Hijo, para que sea mi Salvador y Redentor, y los infinitos tesoros de sus méritos me pertenecen, me complazco en ofrecéroslos y os suplico que no me miréis sino .en la Faz de Jesús y en su Corazón abrasado de amor. Amén.


Lectura (Tomada de la Vida o de los escritos de la Santa).

"No hace mucho reflexionaba sobre lo que podría emprender para salvar almas. Una sola palabra del Evangelio me iluminó: La mies es verdaderamente mucha, mas los obreros con pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies que envíe trabajadores a ella...

"¡Qué misterio! ¿No es acaso Jesús omnipotente? ¿No pertenecen las criaturas a su Creador? ¿Por qué, pues, bajarse hasta decir: Rogad al Señor de la mies que envíe trabajadores a ella...?

.. ¡ Ah! es porque tiene un amor tan incomprensible, tan exquisitamente delicado, que nada quiere emprender sin asociamos a su obra! El Creador del universo está aguardando la súplica de un alma pequeñita para salvar otras muchas que fueron también como ella redimidas con su sangre preciosa.

"El Apostolado de la Oración, ¿no es, por decido así, más elevado que el de la palabra? A nosotras nos toca formar obreros evangélicos que salvarán millares de almas, de las cuales seremos madres. ¿Qué tenemos, pues, que envidiar a los sacerdotes del Señor?.."

ORACION PARA EL DIA SEPTIMO

Por medio de nuestras pequeñas obras de amor, escondidas, convertiremos almas infieles. Nosotras ayudamos a los misioneros y les conseguimos abundantes limosnas y recursos. Este fue tu apostolado, gloriosa Santa Teresita, apostolado escondido, pero fecundo, como el de los grandes apóstoles. Inspíranos, pues, obras de amor y de generosidad, a fin de que, a imitación tuya, tengamos gran parte en la conversión de las almas infieles. Amén.

(Pídase la gracia que se desea alcanzar)

Invocaciones a Santa Teresita

    • ¡Oh Santa Teresita! Por aquella bondad tan grande que te hizo prometer pasar tu cielo haciendo bien en la tierra.

      Derrama sobre mi alma la lluvia de rosas de tu protección y alcánzame la gracia que te pido.

      Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

    • ¡Oh Santa Teresita! Por aquel celo de la gloria de Jesús y de la salvación de las almas, que te mereció ser declarada por la Iglesia Patrona de todas las Misiones.

      Derrama sobre mi alma la lluvia de rosas de tu protección y alcánzame la gracia que te pido.

      Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

    • ¡Oh Santa Teresita! Por el amor seráfico que te llevó a morir diciendo: "¡Dios mío, te amo!", en un éxtasis de amor.

      Derrama sobre mi alma la lluvia de rosas de tu protección y alcánzame la gracia que te pido.

      Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Oración final para todos los días

Esta oración es la que pidió hiciese por ella uno de los misioneros de infieles, a quienes escribía, el 24 de Febrero de 1896.

¡Oh Padre misericordioso! En nombre de tu dulce Jesús, de la Virgen Santísima y de los Santos [especialmente de Santa Teresita del Niño Jesús], te pido inflames mi pobre corazón de tu espíritu de amor y me concedas la gracia de hacerte amar mucho. Amén.

Tomado de: Devocionario Misional por el P. Ramón Gaviña S. J

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publicada el 23 de Septiembre del 2003.