
QUINTO
DÍA, NOVENA A SANTA TERESITA DEL NIÑO
JESÚS
Acto
de ofrecimiento
Oh
Dios mío, Trinidad beatísima, deseo amaros
y hacer que os amen, y trabajar en la glorificación
de la Santa Iglesia, salvando las almas que viven en
el mundo y libertando a las que padecen en el Purgatorio.
Deseo cumplir en absoluto vuestra voluntad y conseguir
el grado de gloria que me habéis preparado en
vuestro reino. En una palabra, deseo Santificarme, pero,
como conozco mi debilidad, os pido, Dios mío,
que seáis Vos mismo mi santidad.
Y,
puesto que vuestro amor ha llegado al extremo de darme
a vuestro único Hijo, para que sea mi Salvador
y Redentor, y los infinitos tesoros de sus méritos
me pertenecen, me complazco en ofrecéroslos y
os suplico que no me miréis sino .en la Faz de
Jesús y en su Corazón abrasado de amor.
Amén.
Lectura (Tomada de la Vida o de los escritos de la
Santa).
Santa
Teresita alimentaba en su corazón un sueño
que le parecía irrealizable: el de tener un hermano
sacerdote. Pero como sus hermanitos habían volado
al cielo, el Señor iba a realizar con creces este
ensueño:
"Cierto
día -escribe ella- me llamó aparte la
Madre Priora, y me leyó la carta de unjoven seminarista,
el cual, inspirado según él decía,
por Santa Teresa, pedía que una Hermana se dedicase
especialmente a pedir su salvación y la de todas
las almas que le habrían de estar encomendadas
en adelante; él, en cambio, prometía que,
cuando pudiera ofrecer el Santo Sacrificio, tendría
en él especialmente presente a esa hermana espiritual.
Yo fui elegida para ser la hermana del futuro misionero,
"No
podría explicar el contento de mi alma.., Parecíame
que aquella parte de mi alma era nueva, como si tocasen
en ella cuerdas musicales hasta entonces, olvidadas.
Considerando las obligaciones que me imponía,
puse manos a la obra, procurando redoblar mi fervor,
Indudablemente la oración y el sacrificio son
la ayuda más eficaz que podemos ofrecer a los
misioneros",
Poco
después la Priora le dio un segundo hermano misionero,
y, llena de gozo escribe que espera, con la gracia de
Dios, ser útil a más de dos misioneros:
"Quedo
particularmente unida a los nuevos hermanos que Jesús
me ha dado. Todo cuanto me pertenece, les pertenece
a cada uno de ellos, puesto que Dios es demasiado bueno,
demasiado generoso para hacer particiones; es tan rico
que da sin medida cuanto le pido, aunque no detallo
extensamente las necesidades",
ORACION
PARA EL DIA QUINTO
Roguemos
especialmente por los sacerdotes. i Consagrémosles
nuestra vida! Este encargo que constantemente repetías,
gloriosa Santa Teresita, manifiesta tu comprensión
de que no habrá muchas almas santas, si no hay
primero sacerdotes santos. Perdona nuestra poca estima
del sacerdocio cristiano y comunica tal fervor a nuestras
oraciones, que alcancemos del Señor generosas
vocaciones y celosos sacerdotes que conviertan y santifiquen
las almas. Amén.
(Pídase
la gracia que se desea alcanzar)
Invocaciones
a Santa Teresita
-
¡Oh
Santa Teresita! Por aquella bondad tan grande que
te hizo prometer pasar tu cielo haciendo bien en
la tierra.
Derrama
sobre mi alma la lluvia de rosas de tu protección
y alcánzame la gracia que te pido.
Padrenuestro,
Avemaría y Gloria.
-
¡Oh
Santa Teresita! Por aquel celo de la gloria de Jesús
y de la salvación de las almas, que te mereció
ser declarada por la Iglesia Patrona de todas las
Misiones.
Derrama
sobre mi alma la lluvia de rosas de tu protección
y alcánzame la gracia que te pido.
Padrenuestro,
Avemaría y Gloria.
-
¡Oh
Santa Teresita! Por el amor seráfico que
te llevó a morir diciendo: "¡Dios
mío, te amo!", en un éxtasis
de amor.
Derrama
sobre mi alma la lluvia de rosas de tu protección
y alcánzame la gracia que te pido.
Padrenuestro,
Avemaría y Gloria.
Oración
final para todos los días
Esta
oración es la que pidió hiciese por ella
uno de los misioneros de infieles, a quienes escribía,
el 24 de Febrero de 1896.
¡Oh
Padre misericordioso! En nombre de tu dulce Jesús,
de la Virgen Santísima y de los Santos [especialmente
de Santa Teresita del Niño Jesús], te
pido inflames mi pobre corazón de tu espíritu
de amor y me concedas la gracia de hacerte amar mucho.
Amén.
Tomado
de: Devocionario Misional por el P. Ramón Gaviña
S. J

|
|