En esta
ocasión, no quise participar en la procesión, es decir
no me revestí, pues en verdad tenía ganas de video grabar
la procesión y sobre todo los cantos, y tomar algunas fotos
que pudiera compartir junto con estas líneas, y quería
fotografiar a mis amigos, de esta manera, pues llevé a acabo
mi misión con mucho gusto y aquí pueden ver el resultado.



Durante
el trayecto, la mayor parte caminé justo junto a la urna de
Teresita, y ahí, en oración, me uní íntimamente
a ella y agradecí nuevamente la increíble oportunidad
de estar ahí y de representar a tantos hermanos y hermanas,
también con celular en mano, me pude comunicar con mi madre,
mis hermanas y algunos amigos, que de esa manera, a través
del celular, se conectaron por unos instantes a aquel lugar, y pudieron
acompañar a Teresita y escuchar aquellos cantos.
Cosa
que me llenó de un tremendo gusto y que no hubiera podido realizar
si hubiera participado nuevamente al servicio de la liturgia. Y pues
así lo realicé.
Al finalizar
la procesión en la Catedral, se llevó a cabo el rezo
de las vísperas en medio de una catedral totalmente abarrotada
por la multitud, y al finalizar, cuando la mayoría de la gente
había salido ya, uno de los acólitos, sacando su guitarra,
interpretó suaves melodías ante Teresita y nuevamente
fueron momentos de vivir esa intimidad, no había que desaprovechar
esos preciosos momentos, estábamos en Lisieux sólo por
dos días y había que agotar hasta el último instante
para disfrutar de estar ahí….

Y haciendo
uso de todo eso, me recargué en ella, y ella abrazándome
me transportó por mi historia y le pude ver en momentos clave
de mi vida y le entregué mis más íntimos anhelos,
los cuales estoy seguro me ayudará y en este acompañamiento
que nos conduce hasta Jesús, nos hará vivir una vida
donde él sea el centro.
Teresita,
invariablemente, siempre nos centra en Cristo, fue su vida, fue su
misión, llevar almas hacía Dios, y estoy seguro que
en esta porción de su ejército de almas que le seguimos,
sigue llevando a cabo su misión…
Gracias
por todo Pequeña Teresita…
Chuy.
Miércoles
11 de Octubre de 2006