Introducción
Ningún
santo, quizá, ha dejado tantas fotografías como Teresa
Martin, la célebre santa de Lisieux, Francia; mirando su álbum
podemos seguirla por el camino de su vida.
Así
desde los tres años, la vemos con una mano sobre el respaldo
de una silla, un poco asustada, como lo dice su madre, ante el fotógrafo
que se cubría el rostro para tomar la fotografía. Es
claro que ya tiene conciencia de sí.

De
aquí sigue una serie de fotografías de su niñez,
su adolescencia y de la vida de monja carmelita que escogió,
muchas tomadas por Celina, su hermana, que tenía una cámara
fotográfica...
No
hay que mirar mucho las fotos para distinguir su rostro en los grupos,
el mentón fuerte y la boca decidida, los límpidos ojos
claros y la estatura relativamente alta para una mujer de su tiempo...
Hay
luego fotos de Teresa sola, con las ojeras de una enfermedad devastadora
y otras que la muestran delgada, recostada sobre una camilla improvisada
al aire libre, y, finalmente las valiosas fotografías que nos
muestran la encantadora sonrisa con que después de un éxtasis
de amor, entró a la vida...
En
la mayoría de las fotos, Teresa aparece como cualquier joven
de su tiempo y cultura, que vive como sus compañeras, una muchacha
común a finales de la época victoriana.
Sin
embargo, esta mujer ha sido definida como la mayor santa de los tiempos
modernos. ¿Quién es y en qué consiste su santidad?
¿Cómo puede revelarnos el secreto de la santidad al
alcance de todos?
Te
invito a que realices con nosotros este pequeño recorrido que
te dará luz sobre la Vida de esta maravillosa mujer...
Continúa
Infancia ...