OCTAVO DÍA, NOVENA A SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS

Acto de ofrecimiento

Oh Dios mío, Trinidad beatísima, deseo amaros y hacer que os amen, y trabajar en la glorificación de la Santa Iglesia, salvando las almas que viven en el mundo y libertando a las que padecen en el Purgatorio. Deseo cumplir en absoluto vuestra voluntad y conseguir el grado de gloria que me habéis preparado en vuestro reino. En una palabra, deseo Santificarme, pero, como conozco mi debilidad, os pido, Dios mío, que seáis Vos mismo mi santidad.

Y, puesto que vuestro amor ha llegado al extremo de darme a vuestro único Hijo, para que sea mi Salvador y Redentor, y los infinitos tesoros de sus méritos me pertenecen, me complazco en ofrecéroslos y os suplico que no me miréis sino .en la Faz de Jesús y en su Corazón abrasado de amor. Amén.


Lectura (Tomada de la Vida o de los escritos de la Santa).

"Considerando el cuerpo místico de la Santa Iglesia, . no me había reconocido en ninguno de los miembros descritos por San Pablo, o, por mejor decir, quería reconocerme en todos. La Caridad me dio la clave de mi vocación.

"Comprendí que si la Iglesia tenía un cuerpo compuesto de diferentes miembros, no podía faltarle el más necesario, el más noble de todos los órganos; comprendí que tenía un corazón, y que este corazón estaba abrasado de amor, Comprendí que el amor es únicamente el que imprime movimiento a todos los miembros, que si el amor llegara a apagarse, ya no anunciarían los Apóstoles el Evangelio, y rehusarían los mártires derramar su sangre...

"Y exclamé en un transporte de alegría delirante: -Oh Jesús mío, al fin he hallado mi vocación. ¡Mi vocación es el amor! Sí, hallé el lugar que me corresponde en el seno de la Iglesia, lugar, ¡Oh Dios mío!, que me has señalado Tú mismo: en el corazón de mi Madre la Iglesia, seré el amor...

"La Iglesia es Reina, puesto que es tu esposa, Oh divino Rey de reyes... No puedo predicar el Evangelio ni derramar mi sangre... ¡Qué importa! Mis hermanos trabajan por mí y yo, pobre niñita, permanezco junto al trono real; amo por los que combaten",

ORACION PARA EL DIA OCTAVO

Quiero ser fiel hija de la Iglesia como nuestra Santa Madre Teresa y acordarme siempre en mi oración de las intenciones del Vicario de Cristo. Este fue, gloriosa Santa Teresita, el mejor sello de tu santidad, la mejor prueba de tu unión con Dios: el amor a su Santa Iglesia.

Alcánzanos, pues, un amor ferviente a esta gran familia universal de Cristo y una obediencia sin límites a las enseñanzas del Padre Santo, para que al mismo tiempo que le encomendemos en nuestras oraciones, cooperemos también a sus grandes planes por la conversión del mundo infiel. Amén.
(Pídase la gracia que se desea alcanzar)

Invocaciones a Santa Teresita

    • ¡Oh Santa Teresita! Por aquella bondad tan grande que te hizo prometer pasar tu cielo haciendo bien en la tierra.

      Derrama sobre mi alma la lluvia de rosas de tu protección y alcánzame la gracia que te pido.

      Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

    • ¡Oh Santa Teresita! Por aquel celo de la gloria de Jesús y de la salvación de las almas, que te mereció ser declarada por la Iglesia Patrona de todas las Misiones.

      Derrama sobre mi alma la lluvia de rosas de tu protección y alcánzame la gracia que te pido.

      Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

    • ¡Oh Santa Teresita! Por el amor seráfico que te llevó a morir diciendo: "¡Dios mío, te amo!", en un éxtasis de amor.

      Derrama sobre mi alma la lluvia de rosas de tu protección y alcánzame la gracia que te pido.

      Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Oración final para todos los días

Esta oración es la que pidió hiciese por ella uno de los misioneros de infieles, a quienes escribía, el 24 de Febrero de 1896.

¡Oh Padre misericordioso! En nombre de tu dulce Jesús, de la Virgen Santísima y de los Santos [especialmente de Santa Teresita del Niño Jesús], te pido inflames mi pobre corazón de tu espíritu de amor y me concedas la gracia de hacerte amar mucho. Amén.

Tomado de: Devocionario Misional por el P. Ramón Gaviña S. J.

Regresa a Indice de Novena

     
Regresa a Página Principal
 


publicada el 23 de Septiembre del 2003.