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La
amistad se vuelve más profunda.
Les comentaba
que uno puede decir sin riesgo de equivocarse, que María de la
Trinidad se benefició de una relación totalmente privilegiada con su
maestra de novicias, que se consideraba así misma como la "hija" de
Teresa.
Con Sor María de
la Trinidad, Teresita era totalmente natural, ella le podía
compartir sus más profundos pensamientos, corazón a corazón, en un
muy simple estilo y en un tono jovial que le podía transmitir
perfectamente el mensaje que deseaba, en fin una verdadera
"complicidad" en el mejor sentido de la palabra.
En el último mes
de sus vidas juntas, ellas intercambiaron profundamente incluso más.
María de la Trinidad creyó que Teresa sería una santa, tanto que un
día ella cayó de rodillas frente a ella y juntando sus manos, lloró
diciéndole: "¡Oh, Sor Teresa del Niño Jesús, tu no eres como los
demás!, Estoy segura que después de tu muerte, la gente se postrará
delante de ti diciendo, Santa Teresa del Niño Jesús, ora por
nosotros..." a lo cual escuchaba esta amorosa reprimenda:
"¡Realmente eres un bebé!, ven y sígueme divirtiendo". Conocemos
este episodio solamente porque está dicho en el obituario de María
de la Trinidad y encaja totalmente con su carácter
espontáneo.
Por su parte,
Teresa, no dudaba confiarle a su novicia los sueños que tenía en
relación al cielo. Un día, por ejemplo, Teresa le dijo: "Anoche soñé
que me preguntabas: 'Cuando estés en el cielo, ¿en qué lugar serás
colocada? Y sin ninguna duda, yo te respondí: 'En las rodillas de
Dios y ahí yo podía permanecer hablándole al oído. Entonces tu
replicabas: "y yo, en qué lugar seré colocada? Y yo te decía: "Tú mi
pequeña muñeca, tu serás colocada en mis brazos!"...
Y Teresa agregó
"Tu debes ver cuanto te amo, que incluso hasta en mis sueños pienso
en ti..."
Un día Teresa
incluso fue más allá al decirle: "No puedo decirte que te amo más
hoy de lo que lo hacía ayer, porque mi amor por ti ha llegado a ser
tan intenso que no podría incrementarse..."
Cada vez más,
María de la Trinidad tenía el sentimiento de estar tan cerca y de
estar cuidando a una verdadera "santa".
CONTINUA
AQUÍ...
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