
El automóvil que transporta el
relicario, saliendo del tren.
Numerosos
peregrinos llenaban la ciudad para recibir las reliquias, entre ellos
un comité de bienvenida formado por religiosos, escolares,
periodistas y otras personas, según informa un blog de la oficina
de información del episcopado inglés dedicado el desarrollo
de la visita.

El tren en el que atravesó el
Eurotunnel.
El
relicario fue portado por seis hombres hasta la puerta de la catedral,
donde fue recibido por el obispo de Portsmouth, monseñor Crispian
Hollis.

Después,
cientos de niños que llevaban banderas, rosas y velas, se acercaron
a rezar con Santa Teresa.

Santa Teresita dejó
dicho que dejaría caer una lluvia de rosas sobre la tierra
después de su muerte, por lo que muchas personas llevan rosas
a los lugares de peregrinación de sus reliquias y piden ser
bendecidos y tocar el relicario.
En esa catedral, se celebró
el miércoles una misa presidida por el obispo Hollis con una
unción de enfermos, y por la noche, una Misa de acción
de gracias por la visita de Santa Teresita.
Se calcula que unos dos
mil peregrinos pasaron junto al relicario, entre jóvenes, ancianos,
enfermos, creyentes de diversas religiones y no creyentes.
"Ha sido extraordinario
-dijo el obispo Hollis-. Esperábamos que sería muy especial,
pero se está convirtiendo en algo que va mucho más allá
de nuestras expectativas en términos de número y de
devoción verdadera".
"Lo
que ella está dando, es algo que quizás hemos perdido
un poco en la Iglesia hoy: ese elemento de devoción correcta
y adecuada - añadió-. Santa Teresa toca la vida de la
gente común de una manera extraordinaria".

Para el prelado, "las
reliquias en sí no son lo más importante, sino lo que
representan: una vida en la que Dios ha sido absolutamente fundamental
y en la que ha habido una respuesta total a la llamada realizada por
Dios".
Las reliquias de Santa
Teresa de Lisieux han estado en más de cuarenta países,
entre ellos Brasil, Rusia, Burkina Faso e Irak. En todos ellos, han
atraído a grandes multitudes.
Junto a ellas, muchas personas
han experimentado la conversión, la curación, un renovado
sentido de la vocación y respuestas a sus oraciones.
El cardenal Cormac Murphy-O'Connor
y los obispos de Inglaterra y Gales pidieron recibir la visita de
las reliquias esperando vivir un tiempo de gracia para la Iglesia
y el país.
"Las reliquias nos
pueden ayudar a acercarnos a Dios con nuestros corazones, cuerpos
y mentes, y así fortalecer nuestra fe en lo invisible",
aseguran.
El episcopado propone así
el ejemplo de fe y amor de esta doctora de la Iglesia y ha destacado
cuatro enseñanzas de Santa Teresa: el deseo de ser santo, la
importancia de la oración, la concepción de la vida
familiar como una escuela de caridad importante para hallar la vocación,
y su experiencia de ardor misionero.