
CUARTO
DÍA, NOVENA A SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS
Acto
de ofrecimiento
Oh
Dios mío, Trinidad beatísima, deseo amaros
y hacer que os amen, y trabajar en la glorificación
de la Santa Iglesia, salvando las almas que viven en el
mundo y libertando a las que padecen en el Purgatorio.
Deseo cumplir en absoluto vuestra voluntad y conseguir
el grado de gloria que me habéis preparado en vuestro
reino. En una palabra, deseo Santificarme, pero, como
conozco mi debilidad, os pido, Dios mío, que seáis
Vos mismo mi santidad.
Y,
puesto que vuestro amor ha llegado al extremo de darme
a vuestro único Hijo, para que sea mi Salvador
y Redentor, y los infinitos tesoros de sus méritos
me pertenecen, me complazco en ofrecéroslos y os
suplico que no me miréis sino .en la Faz de Jesús
y en su Corazón abrasado de amor. Amén.
Lectura (Tomada de la Vida o de los escritos de la Santa).
Santa
Teresita escribe a un misionero joven que iba a partir para
las Misiones; el sacrificio de la separación de su madre
y de todos los suyos, así como el dolor que aquélla
manifestaba exteriormente, eran para él tormentos muy
fuertes que le amargaban en aquel trance.
"Trabajemos
juntos -le dice la Santa- en la salvación de las
almas. N o tenemos sino el único día de
esta vida para salvadas y dar así al Señor
pruebas de nuestro amor. El mañana de este día
será la eternidad, y entonces Jesús le devolverá
a usted centuplicadas las alegrías tan dulces que
ahora le sacrifica"
"El
conoce la extensión del sacrificio de usted, y
sabe que los padecimientos de los que son queridos aumenta
el propio todavía. Pero El mismo padeció
este martirio para salvar nuestras almas: abandonó
a su Madre, vio a la Virgen Inmaculada al pie de la Cruz
con el corazón traspasado por la espada del dolor.
Así confío que nuestro Salvador consolará
a la bondadosa madre de usted, lo cual le pido con vivas
instancias"
"¡Ah!,
si el divino Maestro dejase entrever a los que usted va
a abandonar por su amor la gloria que le reserva, la multitud
de almas que formará la escolta de usted en e]
cielo, quedarían ya recompensados del gran sacrificio
que su separación va a causarles".
ORACION
PARA EL DIA CUARTO
jAlmas,
Señor, almas necesitamos!, exclamabas, gloriosa
Santa-Teresita, jAlmas sobre todo de apóstoles
y de mártires para inflamar la tierra! ¡
Qué ideal tan grandioso y elevado el de tu corazón!
¡Qué miserables y mezquinos nuestros ideales!
Compadécete de nuestra ruindad e infunde en nuestros
corazones el gran ideal de la salvación de las
almas que son el mayor tesoro de este mundo.
Amén.
(Pídase
la gracia que se desea alcanzar).
Invocaciones
a Santa Teresita
-
¡Oh
Santa Teresita! Por aquella bondad tan grande que
te hizo prometer pasar tu cielo haciendo bien en la
tierra.
Derrama
sobre mi alma la lluvia de rosas de tu protección
y alcánzame la gracia que te pido.
Padrenuestro,
Avemaría y Gloria.
-
¡Oh
Santa Teresita! Por aquel celo de la gloria de Jesús
y de la salvación de las almas, que te mereció
ser declarada por la Iglesia Patrona de todas las
Misiones.
Derrama
sobre mi alma la lluvia de rosas de tu protección
y alcánzame la gracia que te pido.
Padrenuestro,
Avemaría y Gloria.
-
¡Oh
Santa Teresita! Por el amor seráfico que te
llevó a morir diciendo: "¡Dios mío,
te amo!", en un éxtasis de amor.
Derrama
sobre mi alma la lluvia de rosas de tu protección
y alcánzame la gracia que te pido.
Padrenuestro,
Avemaría y Gloria.
Oración
final para todos los días
Esta
oración es la que pidió hiciese por ella uno
de los misioneros de infieles, a quienes escribía,
el 24 de Febrero de 1896.
¡Oh
Padre misericordioso! En nombre de tu dulce Jesús,
de la Virgen Santísima y de los Santos [especialmente
de Santa Teresita del Niño Jesús], te pido
inflames mi pobre corazón de tu espíritu
de amor y me concedas la gracia de hacerte amar mucho.
Amén.
Tomado
de: Devocionario Misional por el P. Ramón Gaviña
S. J


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