Ya les he comentado queridos amigos, de lo especial que es llegar a un lugar tan especial donde te espera con cariño una querida amiga como lo es Sor María de la Trinidad, y lo fue precisamente el pasado 4 de enero del 2004, apenas unos días despues de haber celebrado el cumpleaños de Thérèse.

En esta ocasión en el frío invierno de Normandía, Lisieux tenía un aspecto muy especial, muy frío y húmedo, pero la vivencia interna era de calor, alegría y felicidad total.

El poder visitar el lugar donde el mundo conoció por primera vez la existencia de Teresita y el lugar donde se llevaron a cabo los primeros milagros llena de verdad de alegría el corazón y hoy les quiero compartir estas imágenes que hablan por si solas del ambiente que reinaba en esa ocasión.

Les invito nuevamente a que agradezcamos juntos a esta amiga tan especial de Thérèse el habernos ofrecido tanto conocimiento de su vida y su intimidad, y que cuando tengas oportunidad de visitar ese bendito lugar no olvides llevar una flor en señal de ese agradecimiento.

Ojalá estas vivencias y estas fotos les ayuden a enamorarse cada vez más de la pequeña flor de Jesús y les ayude a crecer espiritualmente en su conocimiento y la puedan experimentar cada vez más cerca.

Jesús Moreno Pacheco.

 


Aquí recogiendo unas piedrecillas
como recuerdo de ese lugar tan especial.



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publicada el 6 de Junio del 2005

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