EL CEMENTERIO

 

Saliendo de la explanada de la Basílica, tomando a su derecha la Avenida Juan XXIII, llegamos al cementerio de Lisieux. Avanzando al extremo este, está el lugar reservado a las carmelitas, donde Santa Teresa fue sepultada hasta el traslado de sus restos a la capilla del Carmelo en 1923.

Es un lugar obligado para los amigos de Thérèse, pues ahí se encuentra su discípula y amiga Sor María de la Trinidad, a quien tanto debemos en el conocimiento de su maestra de novicias.

Luego que Thérèse es sepultada aquí, es donde y cuando comienza un peregrinar sin fín, una vez publicado su libro Historia de una alma, no cesarán de llegar los peregrinos a visitar a la hermanita de Lisieux, aquí precisamente se obran los primeros milagros que llevarán a este uracán de gloria hasta los altares.


Esta cruz fue colocada en el primer sepulcro de Teresita
aún permanece ahí.



El último sepulcro de Teresita se encuentra actualmente
ocupado por 4 religiosas de su misma época.
Entre ellas Sor María de la Trinidad.


En el siguiente vínculo mi narración de una de las visitas al cementerio de Lisieux




publicada el 10 de Mayo del 2005

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