Al salir
de la misa, nos dirigimos a les Buissonnets, hogar de la infancia
de Teresita, para que mis amigos la conocieran, y, aunque estábamos
reducidos de tiempo, pues aún debíamos de comer y teníamos
que regresar al santuario a las 3:30 de la tarde, para continuar con
el traslado de la urna desde la basílica hasta la Catedral
de San Pedro en el corazón de Lisieux…

Ahí
pudimos recorrer nuevamente los lugares importantes del desarrollo
de la infancia de nuestra pequeña y pudimos saborear el ambiente
en el que aún hoy, se respira su presencia...


…
cosa que se llevó a cabo de manera similar a la noche anterior,
todo mundo en recogimiento, siguiendo los cantos que de manera muy
sugestiva nos permitían interiorizar aún más
en el acontecimiento que celebrábamos…