Saliendo del Carmelo a su derecha, al final de la calle, nuevamente
a su derecha, se encuentra la Avenida Santa Teresa, que conduce a
la Basílica. Comenzaron sus obras en 1929 con LM. Cordonnier
padre (1941), continuaron con su hijo y con su nieto, LM. Cordonnier.

Avenida Santa Thérèse
Las
esculturas del edificio son obra de R. Coin; los mosaicos fueron realizados
por los talleres Gaudin (1950), excepto el más reciente (realización
1991-1993), que es obra de la mosaísta Mosca de Selva.

Escultura de Thérèse en la entrada.
Bendecida
en 1937 por el Cardenal Pacelli (futuro Papa Pío XII), fue
consagrada en 1954 bajo la presidencia del Cardenal Feltin, legado
de Pío XII.
El Campanario (donde se encuentran las campanas y el carillón),
se construyó separado del edificio para evitar el deslizamiento
del terreno de la colina en la que se eleva la Basílica.

El Campanario
Es
una de las más grandes basílicas del siglo XX por sus
dimensiones: 95 m de altura de la cúpula, 95 m de longitud
este-oeste del pórtico al ábside, 30 m de anchura de
la nave, 50 m de anchura del crucero, 37 m de altura de la bóveda,
50 m de altura del interior de la cúpula, y 4.500 m2 de superficie
total.

Entrada a la gran explanada y estacionamiento.

Está
situada a mitad de camino entre el Carmelo y el cementerio (donde
descansó el cuerpo de la Santa hasta su traslado a la capilla
del Carmelo, en 1923), en medio de una gran explanada (con un gran
estacionamiento), y rodeada de verdes colinas por donde pasan las
aguas de « la Tuques » y « I'Orbiquet », que
confluyen en Lisieux. Teresa, de niña, solía pasearse
con su padre por esos lugares.
EL
EXTERIOR
En
la fachada principal (flanqueada por dos torres), se eleva un frontón
triangular, en cuyo centro Santa Teresa, con las manos juntas en actitud
de oración, vuelve su mirada a los peregrinos que se acercan
para orar.

El
frontón, dividido en dos planos, representa el triunfo de Santa
Teresa: en el plano superior los ángeles que la reciben en
el cielo; en el inferior, los personajes históricos que contribuyeron
a su glorificación terrestre, a saber: de izquierda a derecha:
Monseñor Germain constructor de la Basílica, con un
grupito de peregrinos; Madre Inés de Jesús; Monseñor
Picaud; el Cardenal Pacelli que fue luego el Papa Pío XII.
Al otro lado de la estatua el Papa Pío XI. El Cardenal Suhard,
un misionero, unos soldados, niños de Primera Comunión
y otros niños.
Los
dos textos grabados dicen en francés: « Oh Dios mío,
Vos habéis sobrepasado mis deseos, y yo cantaré vuestras
misericordias”; « Bendito sea el Señor que ha glorificado
tu nombre de tal manera que los labios de los hombres cantarán
por siempre tus alabanzas ».
La
galería inferior está dedicada a las Virtudes teologales:
Fe, Esperanza y Caridad, enmarcadas por las virtudes cardinales: Justicia
y Prudencia a la derecha, y Fortaleza y Templanza a la izquierda.
Entre
la entrada del pórtico y la galería, se lee este texto
evangélico que da la idea dominante de toda la iconografía:

«
El que se ensalce será humillado y el que se humille será
ensalzado ».
Bordeando
el arco, las escenas familiares que representan los meses del año,
indican que esta enseñanza es válida para todos los
tiempos.
En
el tímpano, bajo el que se abren las tres puertas principales,
vemos a Jesús rodeado de los Apóstoles, mostrándoles
a un niño como el modelo para aquel que quiera entrar en el
Reino de los Cielos (Mt 18, 2-4).
A los dos lados de la puerta principal están las estatuas monumentales
de la Virgen y San José, los protectores de la Orden del Carmen.

Los
bajorrelieves representan a Santa Inés a la izquierda, y a
Santa Cecilia a la derecha. Bajo el pórtico, a la izquierda,
la Anunciación, a la derecha, la Presentación de Jesús
en el Templo.
A
ambos lados de la fachada vemos los claustros que se extienden como
los brazos abiertos de la Iglesia, Madre de todos, acogiendo a sus
hijos.
Conoce
el interior aquí......

