La
Construcción

Avances de la Contrucción

Avances de la Contrucción

Concluyendo
el Domo

El tallado de las esculturas
La
Consagración
El
11 de Julio de 1954 la Basílica de Lisieux es consagrada ante
la presencia de 100,000 personas.
Hubiera
podido ser consagrada en 1942 si no es que inici ala segunda guerra
mundial.
El
evento es de gran importancia, consagra de verdad el inmenso esfuerzo
de piedad y de reconocimiento completado por los protegidos de Santa
Teresa del Niño Jesús. Es en este santuario que serán
recibidos los numerosos peregrinos que de primavera a otoño
llegan a Lisieux de todas las provincias de Francia, del extrangero,
de Europa y de todas partes del mundo en multitudes sin cesar.
Desde
hacía treinta años, el carmelo podía recibir
a los peregrinos en una capilla con doscientos lugares; ahora los
seis mil lugares de la basílica apenas son suficientes para
ciertos domingos del verano y durante las fiestas teresianas al final
de septiembre.

En
el caso del 11 de julio de 1954, más de 100,000 personas asistieron
a la consagración del edificio, hecho que fue realiado por
el futuro cardenal Martin, Arzobispo de Rouen. Las fiestas comenzaron
el miércoles 8 de julio con la procesión de las reliquias,
una vigilia de oración y la misa. Los días siguientes
fueron días triunfales.

El
legado del Papa, Su excelencia el Cardenal Feltin, Arzobispo de París
presidió la celebración, ese día domingo por
la mañana el sol era muy brillante y la ceremonia comenzó,
cada altar fue consagrado por un prelado del país que lo había
ofrecido...
Hacía
el mediodía un inmenso cortejo simbólico, partió
de la catedral de San Pedro, recorriendo hasta la basílica
por las calles atestadas de la ciudad.